¡Derribado!

Supongo que la inmensa mayoría de los lectores de este artículo habéis jugado o al menos os suena el famoso Worms, juego de habilidad por turnos en el que tenías que acabar con tu contrincante disparando con un gracioso gusanillo.

Pues bien, hace ya un tiempo conocí un juego gratuito online que sigue el mismo esquema y que puede dar horas y horas de diversión sin tener un súper-ordenador de última generación. Se trata del Gunbound, un remake realizado por Softnyx que contiene un sinfín de nuevas posibilidades y detalles que serán del agrado de muchos. El caso es que este juego lleva ya unos años circulando por la red, y se ha conseguido hacer un hueco en muchos países que ya cuentan con sus respectivos portales y foros sobre éste. Y es que el juego se actualiza frecuentemente y da la sensación de seguir vivo, por mucho tiempo que pase parece que al Gunbound la vida le ha tratado bien.

Lo más destacable resulta sin duda las opciones de escoger un vehículo diferente, esta vez ya no eres un simple gusano,sino un chico o chica capaz de conducir los más singulares vehículos, cada cuál con sus ventajas e inconvenientes. También puedes personalizar a tu personaje, cuantas más partidas ganes más oro obtendrás, y con él podrás permitirte la compra de objetos que mejoren tus características de disparo, vida, daño etc. En la página os lo podréis descargar de forma gratuita y rápida (119 Mb)

¡A jugar!

por alatar | 26.09.2006 | comentarios (5)


Cesid: Tras el telón

Cuando era pequeño solía imaginar con mi primo que teníamos una agencia de detectives o que eramos espías que lograban salvar el mundo en el último momento. Supongo que para muchos niños los factores intriga, peligro y diversión se mezclaban muchas veces dando como resultado este tipo de juegos. Luego te vas haciendo mayor y te enteras de que muchas cosas que tú creías ficticias, suceden en el mundo real.

El libro “Yo entré en el Cesid” de Pilar Urbano muestra al lector los entresijos de la seguridad española mediante un trabajo de investigación admirable. Es uno de esos libros que te engancha y que no dejas de disfrutar hasta que llegas a la última página.

Siempre me había preguntado qué harían exactamente en los servicios de inteligencia, cómo escogerían a sus agentes, cómo operarían… Fue una auténtica delicia explorar ese mundo desde dentro, conocer las pruebas a las que les someten (o les sometieron en su día) a los valientes que querían hacer del espionaje su vida. Creedme, algunas son prodigiosas.

El libro está dividido en varios capítulos que se centran en temas de gran interés, personalmente el que más me gustó y a la vez atemorizó fue la historia de “Lobo”, el topo que entró en la cúpula de ETA. Un relato insólito, único y conmovedor del que Pilar Urbano saca hasta 4 versiones de diferentes personas implicadas y ve que hasta los más mínimos detalles encajan dando lugar a una de las historias reales más emocionantes que he leído en mi vida.

Y es que las continuas entrevistas son una ayuda vital para hacerte sentir dentro de la historia, y esta autora no flaquea precisamente en ese campo. Historias de cómo enseñaron en el Mossad (Israel) a la mayoría de agentes internacionales, historias del GAL, de ETA, de los chantajes y negocios del gobierno, de las conversaciones del ejército y del presidente… En definitiva, son las partes oscuras y anónimas de la Historia, los remates que no se ven ni se conocen pero están ahí para hacer posible que todas las piezas del puzzle encajen.

Podría escribir aquí un montón de frases y anécdotas impactantes que se han quedado grabadas en mi memoria, pero creo que es mejor que lo descubráis por vosotros mismos leyendo el libro. Sólo pondré esta cita que se encuentra en el dorso del libro y que me parece de lo más acertada:

“Ellos están - deben estar - allí donde todavía no ha llegado la policía, allí donde no puede llegar la diplomacia, allí donde no conviene que llegue el ejército. Se mueven en esa zona gris donde lo lo legal y lo legítimo se acechan, en esa zona gris donde las normas difuminan sus contornos, en esa zona gris donde cualquiera puede creer que todo vale.”

por alatar | 25.09.2006 | comentarios (5)


La cara semioculta de Bowie

Habiendo escrito un artículo sobre Cristal Oscuro, no he podido evitar dedicarle otro a la película fantástica que realmente me marcó siendo yo pequeña. Se trata de Dentro del Laberinto (Labyrinth), una película también dirigida por Jim Henson y protagonizada por el mismísimo David Bowie, en el papel de Jareth, rey de los goblins, un hombre de maquillaje andrógino, pelo cardado y mallas que se enamora de Sarah, la heroína.

Sarah (Jennifer Connelly) es una chica de gran imaginación, amante de los cuentos de hadas y de las leyendas artúricas, que se ve obligada a cuidar de su hermanastro durante una noche. Harta ya de que el niño no deje de berrear, invoca al rey de los goblins para que se lo lleven y así conseguir algo de tranquilidad. Lo que parecía una frase de un cuento de fantasía resulta ser cierto, y de pronto se encuentra con el mismísimo Bowie en su ventana diciendo que se dedique a disfrutar de la vida (y de él) ahora que el niño ya no está. Sin embargo, la culpabilidad y cierto aprecio por el niño hacen que Sarah se decida a ir a buscarlo a la ciudad de los goblins en el centro del Laberinto, un lugar interminable plagado de seres extraños, algunos buenos y otros simplemente locos. Sarah tendrá trece horas para encontrar y recuperar al bebé o, de lo contrario, éste se convertirá en un goblin más.

A lo largo de la película descubrimos personajes curiosos, algunos que deciden ayudar a Sarah y otros que le impiden llegar a la ciudad: Hoggle, el cobarde y achaparrado ser amante de la bisutería que acompaña a Sarah durante todo el viaje; Ludo, un monstruo rojo y peludo que es tan tonto como amistoso; o Sir Dydimus, un perro con delirios de grandeza al cargo de la vigilancia del Pantano del Hedor Eterno. El elenco de extraños seres se completa con aldabones parlantes, hadas mordedoras, oráculos con pájaros por sombrero o seres rosados que juegan con sus propias cabezas. Todos ellos harán ver a Sarah que nunca debe darse nada por sentado. Dentro del Laberinto encierra mucho más humor y es algo menos infantil que Cristal Oscuro, y tal vez por esa razón os la recomiendo con más ganas. Las actuaciones musicales de David Bowie también son un gran punto a su favor, sobre todo por el estilo ochentero que rezuma.

por lyra | 23.09.2006 | comentarios (13)


Salvador

El otro día fui al cine motivado por la candidatura de Salvador como representante del cine español en los próximos Oscar. Fui un poco contrariado, ya que pensé que esta película no era más que un sobrero sin aspiraciones entre las verdaderas candidatas (Volver y Alatriste), y que por tanto su candidatura únicamente pretendía dar un empujón a la taquilla. Confieso que estaba algo equivocado, pero tampoco demasiado. Es decir, que parte de la película está a un nivel alto, pero en conjunto le falta muchísimo para aspirar a los prestigiosos premios de Hollywood.

Salvador sigue con el estilo de visión realista que pudimos ver hace poco en United 93. La primera mitad es una narración explícita, ya que todo se vive en flashback a través de lo que Salvador Puig Antich, protagonista y mártir de la historia, le cuenta a su abogado. Cuando la recopilación de los hechos termina, la vida de Salvador y el curso de la película se juntan en un mismo camino.

El problema es que ese cambio de narración llega demasiado tarde. Al director le ha faltado tirar de tijera, y el resultado de la primera mitad es una aburridísima secuencia de escenas llenas de diálogos en catalán. Afortunadamente, pasada una hora aparece el verdadero Salvador de la historia, que no es otro que el fin del flashback. Aparece el presente, el ritmo cambia y la trama se vuelve interesante. No es que quedes pegado al asiento, pero el nivel aumenta considerablemente hasta terminar con un final sobresaliente.

En el aspecto técnico hay de todo. Está bien conseguida la oscuridad de la época y del argumento, pero hay varios momentos en que las ganas de ser original se sublevan y destrozan el ambiente. Me refiero muy concretamente a las escenas de bares con bailes de zoom y sobre todo a un paseo en moto digno del videoclip del hijo del Fary. Todo esto no ayuda, y menos si las interpretaciones no pasan de ser correctas. Superior al resto Daniel Brühl (Salvador Puig) en la construcción del personaje, aunque no en los diálogos.

En fin, que salí del cine con un sabor agridulce. La sensación final me invitaba a recomendar la película a los cuatro vientos, pero el sentido común me recordaba la primera hora de turre y la mediocridad técnica. Así no se puede competir en los Oscar…

Me quedo con Volver.

por etox | 19.09.2006 | comentarios (9)


Las vírgenes suicidas

Sofia Coppola, con la gran, gran mancha que le persigue tras su interpretación en la saga de El Padrino, se ha revelado como una directora digna del perdón de los cinéfilos gracias a películas tan interesantes como Lost in translation o la que da título a este artículo. Aunque el origen de Las vírgenes suicidas es una novela de Jeffrey Eugenides, Sofia Coppola supo otorgar a su adaptación el ambiente y la calidad que el libro se merece, gracias en parte a la genial banda sonora de mano del grupo francés Air.

Las vírgenes suicidas es la tragedia de cinco hermanas adolescentes, de 13 a 17 años, narrada décadas después de boca de uno de los chicos que las veneraban en su momento y ahora se dedican a tratar de descifrar el significado de su muerte. Cecilia, Lux, Bonnie, Mary y Thérese Lisbon son cinco estatuas rubias en plena adolescencia, con vidas y pensamientos ocultos tras el velo de castidad impuesto por una inflexible madre fanática religiosa, lo que las hace aún más atractivas a los ojos de los chicos del barrio y del instituto. La tragedia comienza el día que Cecilia, la menor, se suicida lanzándose por la ventana y ensartándose en la verja de su casa. A partir de ese momento, el misterio creado alrededor de las hermanas aumenta, y éstas se convierten en una fortaleza dentro de la cual se encuentra le feminidad adolescente que el narrador y sus amigos tanto ansían comprender. Con el suicidio de las otras cuatro hermanas, tras un tiempo en el que son recluidas en su casa sin poder comunicarse con el exterior, el enigma de las hermanas Lisbon alcanza un punto que roza la obsesión para los chicos que las observaron.

Las cinco hermanas son símbolo del fin de la infancia, el comienzo de la perversidad de la adolescencia y del mundo inmenso que se nos abre ante los ojos al llegar a ella. Son cinco frascos de una feminidad pura, joven, recién descubierta y desaparecida antes de llegar al declive de la edad adulta, cinco misterios que son capaces de obsesionar a los chicos que las observaron y estudiaron, a los futuros adultos que seguirán tratando de comprender el significado de una época de la que tan sólo conservan objetos viejos, diarios o conversaciones. Las hermanas Lisbon representan una edad en la que cada sentimiento nos desborda y nos hace sentirnos perdidos ante la inmensidad de nuestro propio sentir. Sofia Coppola y Air consiguen, sin duda, introducirnos en esta sensación de mareo y de misterio que supone pasar de la sencillez de la infancia a los rincones ocultos de la adolescencia.

por lyra | 13.09.2006 | comentarios (12)


Vuelo 93

Tenía muchas, muchas ganas de ver esta película. Ayer, tras debatir con mis amigos a quién le apetecía pasar un “mal rato” y a quién no, terminamos yendo dos.

Antes de nada tengo que aclarar que yo no iba al cine con intención de ver una película, sino de enterarme de lo que sucedió en ese fatídico día en el interior de ese avión. Así que, aunque es cierto que la interpretación de alguno de los actores no me resultó convincente del todo, vi la película como quien ve un documental.

Tal y como yo lo veo, el director acertó de pleno al eliminar los tintes políticos de la trama, centrándose mucho más en el aspecto real de la situación. Por una parte vemos el interior del avión, donde gente normal y corriente actúa como tal, y por otra las torres de control, donde trabajadores de varias ciudades se enfrentan a una situación que ni en sus peores pesadillas hubieran imaginado. Si bien es cierto que una vez visto el filme piensas que, de haber actuado con más rapidez y mucha menos burocracia de por medio (”necesito ese permiso para despegar”, “quiero el protocolo de defensa aérea”, “quiero hablar con el presidente”) las cosas hubieran ido algo mejor, hay que remarcar el hecho de que nadie soportó tanta presión ese día como los que tomaron las decisiones. No se puede recriminar nada a la gente que en ese momento estaba al cargo de la situación, pues no puedo ni imaginar la velocidad a la que palpitaron sus corazones cuando vieron estrellarse los dos aviones en el World Trade Center y a la vez sabían que eran ellos quienes tenían que hacerse con la situación. Por muy cualificados y profesionales que sean, son personas y algo así desborda a cualquiera.
Por otro lado, hay momentos emotivos en el interior del avión, como cuando muchos empiezan a llamar a sus familiares para decirles lo que está ocurriendo y cuanto les quieren (una mujer llama sólo para decir lo segundo) o cuando se enteran de que no van a pedir un rescate, van a estrellarse contra algún edificio. Destaca el hecho de que no hay heroísmos, ni tampoco ese ambiente del “imperio estadounidense” tan típico en Hollywood. Son escenas muy humanas, que retratan una realidad que tuvo lugar en ese avión de forma creíble y convincente.

Me he quedado con dos escenas del avión. La primera es el momento en el que los tripulantes empiezan a rezar el “Padre Nuestro” y a su vez los terroristas están rezando a Alá. En ese instante me planteé que el hombre tiene una necesidad casi ciega de creer en algo, en lo que sea, y que eso está ligado a nuestra especie de forma muy profunda. La segunda es la mejor escena de la película : la lucha por retomar el control del avión. Una vez dentro de la cabina de control hay una lucha desesperada por coger los mandos y la imagen resulta hasta asfixiante, ver como estás a escasos metros del suelo intentando levantar el vuelo y no te dejan, no puedes. Ver que caes en picado. Ver que te impiden salvar la vida. Y sobretodo pensar ¿por qué?

En definitiva, esta película no se ha hecho para recriminar nada. Es la historia en imágenes de la determinación que tuvieron unos pasajeros al enterarse de que estaban metidos en medio de una misión suicida.

Ya veremos qué tal le sale a Oliver Stone su World Trade Center.

por alatar | 08.09.2006 | comentarios (6)


Aida, la esclava etíope

Sé que la música clásica en general y la ópera en particular no gozan de mucha aceptación entre la gente joven, casi siempre porque se tienen en mente prejuicios erróneos. Es raro que una persona se acerque a esta música si no es a) porque ha estudiado en un conservatorio o b) porque su familia le ha acercado desde pequeño. Yo soy del caso b). Y creo que mucha gente descubriría algo tan inesperado como fascinante si se decidiera a intentarlo. En vuestra mano está, queridos lectores del caso c)

Mi último descubrimiento musical ha sido una de las obras maestras de Giuseppe Verdi: Aida. Es una de las óperas más conocidas del repertorio, y después de escucharla no me ha quedado duda de que merece su lugar. A la espectacular primera mitad de la ópera le siguen un tercer acto antológico y un final de cortar el aliento. Pero es que además cuenta con algo que a la mayoría de óperas les falta: un argumento original. No es el colmo de la literatura, pero quien haya escuchado algo sabrá que el 70% de las óperas son a+b=c. Paso a resumir la triste historia de Aida, la esclava etíope.

La acción se sitúa en Egipto, en la época de los faraones. Aida, la hija del Rey de Etiopía (Amonasro), se encuentra en Egipto como esclava de Amneris, la hija del Rey egipcio. Aida está liada con Radamés, el capitán de la guardia de Egipto, a su vez deseado por Amneris.

Todo comienza cuando el ejército etíope invade terreno egipcio y amenaza con adentrarse en Tebas. El Rey egipcio decide responder y deja en manos de la Diosa Isis la decisión sobre qué combatiente deberá dirigir al ejército. Isis decide que sea Radamés, y se lo hace saber al Rey por medio de Ramfis, el sumo sacerdote de los egipcios. La situación en que queda Aida tras la decisión es de una impotencia tremenda, puesto que pase lo que pase en la batalla ella va a perder: o pierde su padre Amonasro o pierde su amado Radamés.

La batalla transcurre en el descanso que media los dos primeros actos. Al comienzo del segundo nos enteramos de que el ejército egipcio ha vencido y trae capturados a los soldados etíopes, entre los que se encuentra oculto su Rey, Amonasro. El pueblo egipcio recibe a su héroe Radamés entre trompetas de triunfo, y su Rey decide concederle el deseo que pida, además del matrimonio con su hija Amneris. Radamés ordena que se presenten los presos etíopes y Aida, que está presente, reconoce a su padre entre ellos. Ambos suplican el perdon de Radamés y éste accede convirtiendo su deseo en la liberación de los presos, a lo que el Rey acepta con la condición de que Aida y Amonasro se queden en Egipto como protección contra los etíopes.

El tercer acto tiene lugar por la noche, a orillas del río Nilo, junto al templo de la Diosa Isis. Amneris entra al templo con el sacerdote Ramfis para rezar y pedirle a Isis que Radamés se entregue a ella, puesto que se van a casar al día siguiente. Fuera del templo aparece Aida, que ha sido citada por Radamés. Pero antes de que éste aparezca llega su padre Amonasro para pedirle a su hija que averigüe por el capitán cuál será el camino escogido por las legiones egipcias en el próximo combate. Nuevamente Aida se encuentra entre dos aguas, puesto que tiene que elegir entre traicionar a su patria o a su amado. Si no consigue la información, el ejército egipcio invadirá Etiopía y su pueblo será destruído. Amonasro se esconde a la espera de que llegue Radamés, tras lo cual éste aparece y le confiesa a Aida que quiere estar siempre con ella y no con Amneris. Ambos deciden que huir es la mejor solución, y justo antes de escaparse Aida le pregunta a Radamés que por dónde deberían irse para evitar encontrarse con el ejército. Radamés, incauto, le contesta. Amonasro sale de su escondite, victorioso, y Radamés se da cuenta de que ha traicionado a su patria por Aida. Amneris y Ramfis, que salían del templo, han sido testigos de la traición y ordenan a sus escoltas detener a los tres. Aida y Amonasro consiguen huir, pero Radamés es atrapado y condenado a ser enterrado vivo.

La última escena del cuarto acto es estremecedora. El escenario se divide en dos alturas. Arriba, Amneris observa cómo tapan la losa que ha dejado a Radamés encerrado en la cripta subterránea. Cuando Radamés se ve sólo para siempre, aparece Aída entre la oscuridad. Le cuenta que descubrió a los enterradores cavando la tumba y se escondió para morir con él. La ópera termina con Radamés y Aida agonizando juntos, mientras Amneris, sobre la cripta, suplica por el alma de quien iba a ser su marido.

por etox | 08.09.2006 | comentarios (13)


Cristal Oscuro

Recuerdo entrar con mi padre en un antro que rezumaba olor a rancio, una de las oscuras salas de los Multis antes de que los renovaran por completo (ahora da gusto entrar ahí a ver gafapasteces europeas), con una pantalla cubierta de lamparones y los altavoces colgando amenazadores sobre mi pequeño cráneo. Recuerdo ver una película en la que unos seres extraños, huesudos y feos como ellos solos proferían sonidos escalofriantes, mientras otros seres extremadamente pasivos se pasaban caminando por el campo la hora y pico que duraba la proyección.

Hablo de Cristal Oscuro, una película que de pequeña me marcó por sus personajes siniestros (hasta los buenos daban repelús) y por su argumento, un poco complejo para mí en aquel tiempo -ahora bastante simple, son cosas de la edad-. Sin embargo, en la Euskal es difícil no bajar cualquier cosa que se te pase por la cabeza (hay que aprovechar esos 10mb por segundo), y Cristal Oscuro fue una de las películas de mi infancia que recuperé allí. Ahora, siendo una mujer hecha y derecha como soy, he podido apreciar el trabajo de Jim Henson (gracias, Jim, los Fraggle han dado sentido a mi existencia durante años) y confirmar de nuevo el gustazo que da ver películas viejas de fantasía.

“En otro mundo, en otro tiempo, en la era de la maravilla, hace mil años, esta tierra era verde y era buena. Hasta que se quebró el Cristal, y un trozo se perdió: un fragmento del Cristal. Así empezó la profecía y aparecieron dos nuevas razas: los crueles Esquexes y los apacibles Místicos. Aquí, en el castillo del Cristal, los Esquexes tomaron el poder.” Un pequeño ser llamado Jen, perteneciente a una raza destruída por los Esquexes, los Gelfling, debe cumplir la profecía y reconstruir el Cristal. De esta manera los Esquexes y los Místicos volverían a unirse en un solo ser y se restablecería el orden en el mundo.

La película es una sucesión de marionetas de seres fantásticos, algunos más desagradables que otros (los Esquexes siguen dándome la misma grima que cuando era cría), y de efectos especiales de la época (1982). Es interesante comprobar los medios de los que se disponía entonces (sustitución de la marioneta por un enano en los planos lejanos, entre otros). Si tenéis la oportunidad de ver un clásico como es esta película, os la recomiendo. Sobra decir que es todo un icono del cine fantástico, y una buena manera de pasar un rato nostálgico.

por lyra | 08.09.2006 | comentarios (14)


Conciertos en Bilbao

Por cortesía de mi hermano, aquí os dejo esta agenda escrita por él.

No hay que olvidarse de la música en directo. Y tenemos la suerte de que este otoño se nos presenta en Bilbao una gran cantidad de conciertos muy interesantes a los que acudir, hablando siempre de música independiente, una alternativa al mainstream con el que nos bombardean los medios de comunicación masivos. Claro que si lo que te va es el rollo latino, el pop rock facilón y el dance, estos conciertos no te harán ni fu ni fa. Ahí van unas recomendaciones, acompañadas del myspace de cada banda, para que podáis oir algunos de sus temas:

21 de septiembre - The Hidden Cameras – Kafe Antzokia

Pueden presumir de haber publicado uno de los mejores discos de la década en la que nos encontramos, “The smell of our own” con canciones que son clásicos instantáneos como “Boys of melody” o “Miracle”. Ahora publican su tercer trabajo, una muestra más de su perfecto dominio melódico de la canción pop.

http://www.myspace.com/thehiddencams

23 de septiembre – Liars – Azkena

El trío de mentirosos presentan su último disco, “Drum´s Not Dead”, una vuelta de tuerca al art punk en el que se manejan tan bien. Guitarras, percusiones maniacas con ritmos electrónicos, y condensación eléctrica en los temas más tranquilos; sin duda una demostración de que su huída de Nueva York ha conseguido también que escapen de la posibilidad de convertirse en el enésimo hype de la temporada.

http://www.myspace.com/liarsliarsliars

26 de septiembre – Dominique A – Kafe Antzokia

Uno de los grandes de la escena francesa vuelve a los escenarios tras su exitoso paso por el Festival de Benicàssim. Canciones densas marcadas por el protagonismo y la expresividad de su voz, acompañadas de multitud de arreglos, guitarras y vientos.

30 de septiembre – Standard + Delorean – Kafe Antzokia

Posiblemente son los grupos más en forma de la escena independiente vasca. Standard tiene en su haber un hit del calibre de “On the floor”, un temazo que si viniera firmado por cualquier grupo anglosajón coparía las portadas de los medios especializados. Pero son de Getxo, y aquí todavía no les valoramos como merecen. Por su parte, los zarauztarras Delorean están protagonizando una de las mutaciones más interesantes del panorama musical: del punk rock que facturaban en su primer disco a los ritmos tecno que predominan en el tercero. Una cita en la que será imposible no bailar.

http://www.wearestandard.net

http://www.myspace.com/deloreandanz

18 de octubre – Juliette & The Licks – Kafe Antzokia

Sí, la protagonista de “Kalifornia” o “Asesinos Natos” se ha revelado como una estrella del rock. Su grupo recupera el espíritu punk de los mejores setenta y sus conciertos son una descarga de adrenalina en estado puro.

http://www.myspace.com/julietteandthelicks

27 de octubre – Muse – Bizkaia Arena

El rock ampuloso y grandilocuente del trío británico vuelve en concierto de grandes dimensiones, nada menos que al Bizkaia Arena. Su último disco nos ofrece una nueva ración de indie rock de estadio, sintetizadores y riffs de guitarra ochenteros, y la voz de su cantante nos recuerda, irremediablemente, al Tom Yorke de Radiohead.

http://www.myspace.com/muse

16 de noviembre – Maxïmo Park + The Spinto Band – Santana 27 (Fever)

Dos de las bandas más potentes actualmente, tanto en disco como en directo. Sus conciertos son una tralla constante de hits que incitan al hedonismo, al baile desenfrenado y que recuperan la mejor esencia del brit pop y el indie rock de los noventa. Su exitoso paso por festivales de verano no ha hecho sino confirmar que los autores de temas como “Apply some pressure” (Máximo Pak) y “Oh Mandy” (The Spinto Band) son dos de los mejores ejemplos de la música alternativa de hoy en día.

http://www.myspace.com/maximopark

http://www.myspace.com/thespintoband

por alatar | 07.09.2006 | comentarios (11)


World of Warcraft

La semana que viene hará un año que empecé a jugar a un juego que me ha dado horas y horas de diversión como ningún otro lo había hecho antes. Este juego, bien conocido por muchísima gente en todo el mundo, se llama World of Warcraft, y es la supuesta continuación online de la saga de los Warcraft.

Ni que decir tiene, que al ser un juego online, el tiempo de juego real crece de forma exponencial en comparación con otros juegos en los que, llegados al punto final, desinstalas y adiós muy buenas. Podría empezar a contar hechos y datos objetivos del juego, pero esta vez me tomaré el artículo como algo más personal, como la experiencia que he vivido en estos casi 12 meses de juego dentro del afamado WoW.

Tras escuchar las conversaciones de algunos amigos que ya lo habían probado y ver en sus casas lo que se sentía al compartir campos de batalla con decenas de personas con un aspecto visual impresionante no lo pensamos más y fuimos a por nuestro juego. ¿La pega? Es de pago mensual, tú compras el juego por X euros (ahora está por 35 si no recuerdo mal) y aparte pagas, vía tarjeta de crédito o a través de una tarjeta prepago, una cantidad mensual equivalente a 12,99 €. Sí, suena bestia, suena caro, a algunos incluso les parecerá una auténtica locura. Yo jamás había pagado por un juego online, es más, ni me planteaba hacerlo hasta que descubrí que 13 € al mes no es una cantidad difícil de ahorrar si no tienes muchos vicios en tu vida cotidiana.

Empecé a jugar con mis amigos, y vi un mundo que se abría a mi paso. La música, los escenarios, el movimiento del personaje, los animalillos, los ríos, el día, la noche… todo, todo estaba recogido en ese complejo juego que cada día me sorprendía con algo nuevo. Disfruté subiendo niveles a mi personaje junto a mis amigos, saboreé la victoria en el campo de batalla contra la Alianza (nosotros éramos los “malos”, la Horda) y me llevé grandes alegrías al conseguir objetos deseados. Fue la mejor época sin duda.

Al de un tiempo llegué al nivel máximo, el 60, y me di cuenta de que el juego no acababa ahí. De hecho, a partir de entonces empezaba otra fase totalmente nueva, la fase en la que para hacer grandes cosas tenías que juntarte con otros de tu nivel y a través de la organización y buena comunicación poder llegar a los lugares más inhóspitos de Azeroth (así es como se llama el mundo del Warcraft) y salir airoso de enfrentamientos con los monstruos de más nivel del juego. Hasta hace poco, he formado parte de un clan que se dedicaba a estas actividades, pero ha llegado un punto en el que el juego me ha sobrepasado. Me explico, para poder avanzar a partir de cierto momento, aparte de “asociarte” con otras personas, tienes que dedicar mucho, muchísimo tiempo al juego. Horas y horas de dedicación para poder ver nuevos lugares y poder enfrentarte a nuevos enemigos. Y esto, como comprenderéis, no es viable para todo el mundo.

Aún así no es la única opción, pues hay mucha gente que una vez alcanzado el ansiado nivel 60 se limita a jugar de vez en cuando, a hacer PvP (Player versus Player en mapas independientes del mundo) y se lo pasan de maravilla.

Por no decir que tienes 8 razas y 9 clases para elegir qué personaje hacerte, profesiones como alquimista, ingeniero o herrero, monturas de todos los tipos, viajes en barco, en hipogrifo, en zeppelin, ciudades y estandartes de todas las razas, bosques, acantilados, montañas, desiertos, océanos, islas, cavernas de dragones, volcanes….En fin, voy a parar ya, que me pongo melancólico. Si buscáis un juego en el que pasar horas y horas de diversión, os lo recomiendo con fervor. Además, acaban de inaugurar los servidores españoles y el juego que hasta hace unos días estaba en inglés, ya está totalmente traducido. No tenéis excusa para no probarlo. Así que aquí os dejo el link a la página oficial en castellano.

Y si pincháis aquí degustaréis una de las mejores intros de la historia de los videojuegos, adivinad de cuál.
Nos vemos por Azeroth.

por alatar | 07.09.2006 | comentarios (38)


Loki el embaucador

Loki es uno de los personajes que más me han fascinado desde que era pequeña. Protagonista de muchas historias en la mitología escandinava, Loki se convirtió, desde el comienzo, en representación del mal y dios del engaño y del fuego para los pueblos germánicos. Tal vez por esta razón su naturaleza y su comportamiento sean tan atrayentes. Hijo de gigantes, los eternos enemigos de los dioses, Loki alcanzó su estatus de dios mezclando su sangre con la de Odín y, desde que se introdujera entre los demás dioses, no dejó de causarles problemas. Su espíritu inquieto y su gusto por mentir y embaucar metía en grandes aprietos a los demás, aunque normalmente era su propio ingenio el que solucionaba los problemas causados. Era partidario de utilizar la astucia antes que la fuerza bruta, algo que, en una sociedad preparada continuamente para el combate, no era demasiado bien visto. Loki podía adoptar multitud de aspectos, algo que le ayudó muy a menudo a llevar a cabo sus engaños. En sus distintas formas tuvo varios hijos, entre los que se encuentran el lobo Fenris, Hel, la medio viva medio cadáver, y Sleipnir, el corcel de ocho patas de Odín.

Las travesuras de Loki fueron agravándose a medida que pasaba el tiempo, hasta que una demasiado arriesgada desencadenó el trágico final del embaucador. Balder, el hijo de Odín y Frigg, demostraba con orgullo su inmortalidad ante el resto de dioses, pues su madre había hecho prometer a todos los elementos y seres del mundo, excepto a una ramita de muérdago, que no lo dañarían. Loki convenció al dios ciego Hoder, poniéndole la rama en la mano, de que le lanzase un objeto a Balder, como hacían los demás.

La rama causó la muerte de Balder, quien tuvo que ir a Hel, la helada tierra de los muertos. Frigg, dispuesta a hacer lo que fuera por recuperar a su hijo, trató de que todos los seres de la tierra lloraran su muerte, tras lo cual Balder podría regresar con los suyos. Todos lloraron la muerte del dios, excepto una vieja que resultó ser Loki con uno de sus numerosos disfraces, por lo que Balder no pudo volver. Odín y el resto de dioses no pudieron contener más su ira y se lanzaron a la captura de Loki. El dios era demasiado escurridizo. Loki sólo fue capturado cuando, convertido en salmón, pensó en el método que podrían usar para pescarlo: inventó la red y la quemó inmediatamente. Sin embargo, Odín encontró los restos y fabricó otra, con la que Loki fue finalmente capturado.

El dios embaucador fue encadenado a una roca en las entrañas de la tierra, atado a ella con los intestinos de su propio hijo. Los dioses colocaron una serpiente que vertía veneno continuamente sobre la cara de Loki, que su fiel esposa, Sigyn, protegía colocando un cuenco sobre ella. Cuando el veneno hacía rebosar el recipiente, Sigyn debía retirarlo para verter el contenido. Durante aquellos segundos, Loki se retorcía de dolor con tanta violencia que causaba violentos terremotos. Sin embargo, se dice que cuando llegue Ragnarok, el fin del mundo, Loki será liberado y liderará un barco hecho con las uñas de los muertos, para acabar con Odín y el resto de dioses que lo repudiaron.

por lyra | 07.09.2006 | comentarios (16)


La estrategia de un niño

Cuando intento recordar títulos de libros que me sorprendieron, bien por un desenlace inesperado o por una última palabra que te rompe todos los esquemas (algo así como una película de David Fincher) “El juego de Ender” aparece rápidamente en mi cabeza. Esta historia, que ya cuenta con unos cuantos años (Orson Scott Card, 1985) tiene una fuerte base a la que los amantes de la buena ciencia-ficción no le harán ascos : originalidad.

La sociedad en la que vive Ender no es precisamente “amistosa” con él. Debido a la existencia de una ley que impide a los matrimonios tener más de 2 hijos, Ender es marginado y repudiado al ser un “tercero”. Según vas conociendo a este chico, te das cuenta de que esto no le supone un problema, pues su fuerte personalidad y su aguda mente son las encargadas de mantener a Ender a salvo de las discriminaciones. No obstante, estas virtudes no pasan desapercibidas para el Ejército Terrestre, quien le recluta a la tierna edad de 6 años para hacer de él un marine espacial ejemplar.

Llegados a este punto conviene decir que la Tierra se ha visto amenazada por una raza alienígena, los insectores, en dos ocasiones, por lo que la formación de un ejército terrestre es una necesidad casi desesperada para su supervivencia. La brillantez del joven Ender le permite llegar a Comandante al cumplir los 12 años, lo cual tiene tanto de admirable como de estremecedor. Por otra parte, sus dos hermanos, a los que tampoco se les puede clasificar de “corrientes”, llevan a cabo otro plan en la Tierra, en la que una especie de red de comunicación mundial se encarga de controlar la opinión pública en todo momento.
Resulta interesante pensar en cuál sería la respuesta de la humanidad ante esto en una situación real, en si, como viene a decirnos el autor en este libro, el hombre está condenado a luchar entre sí, y la unión sólo aparece de forma espontánea ante una amenaza común. Éste y otros temas como la sed de poder o la formación militar, hacen plantearse hasta qué punto ciencia y ficción son comparables.

Parece que, para variar, el cine anda escaso de ideas y ya se está haciendo una adaptación del libro para la gran pantalla. Aquí os dejo un link para los interesados.

por alatar | 06.09.2006 | comentarios (8)


El Efecto Hogwarts

Conocí la saga de Harry Potter en el año 2001, cuando tenía quince. Por aquél entonces no leía nada en mi tiempo libre. Superada años atrás la fase de las aventuras de El Pequeño Nicolás, las historias de Manolito Gafotas y los innumerables cuentos de Pesadillas, llevaba un tiempo de sequía únicamente interrumpido por las lecturas del colegio. Aquello no auguraba nada bueno, y lo peor es que nada hacía pensar que mis hábitos fueran a cambiar.

Pero entonces apareció. Yo comía en la cocina, viendo las noticias de Susana Griso (¡qué arte tienes cogiendo aire!). Al final del informativo dieron paso a la noticia de relleno, que aquél día trataba sobre el éxito que estaban teniendo los libros que narraban la vida de un joven mago. Ví la portada del primer tomo, amarilla, con un grosor muy adecuado para volver a empezar; y me dí cuenta de que aquello me apetecía. Lo compré y me lo cepillé. Bajé a la librería de la esquina, compré el segundo y me lo volví a cepillar. Después el tercero y después el cuarto. Y qué días… había olvidado lo que significaba estar enganchado a un libro; sentirte un espectador de primera fila viendo pasar una serie de hechos en principio inocentes pero que más tarde encajarían para formar un puzle perfecto.

No puedo decir que desde entonces sea un lector empedernido, porque no lo soy. Pero eso sigue siendo culpa mía. Lo que está claro es que si ahora leo seis o diez libros al año se debe en gran parte a esta saga. Conozco a gente que se niega a leerla por considerarla un producto del marketing. A mí la cabeza me dice que el fenómeno de masas viene siempre después del éxito, pero no pienso insistir. Ellos se lo pierden. Yo siempre estaré agradecido.

por etox | 06.09.2006 | comentarios (9)


Happy birthday, Freddie

Aunque un par de horas tarde, no he podido resistirme a hacerle un pequeño homenaje a Freddie Mercury que, si siguiera vivo, ahora mismo tendría nada más y nada menos que 60 años. Me siento honrada de que Subesferas comparta día de nacimiento con una de las mejores voces de la historia de la música, mi ídolo (si es que tengo alguno) desde que tenía trece años. El 24 de noviembre de 1991 el mundo perdió a un hombre espectáculo y a una dentadura sin igual. Desde aquí, todos los niños amamantados con música que no correspondía a nuestro tiempo seguimos esperando a que te resuciten. Zorionak, Freddie.

por lyra | 06.09.2006 | comentarios (3)


Daniel Clowes

A veces sucede que el cine me da a conocer obras que, en realidad, nacen siendo cómics. Es el caso de Ghost World, una película cuya única relación con el cómic en el que se basa son las dos protagonistas. De todas formas, perfiero dejar las conversaciones post-adolescentes de Enid y Rebecca para un artículo aparte, pues el cómic se lo merece. Esta vez voy a hablar del autor que conocí a través del cine (y de las demás creaciones que conocí después): Daniel Clowes.

Clowes es guionista y dibujante de varias obras en las que demuestra su increíble habilidad para plasmar, a veces, lo más insignificante y despreciable de la vida humana. Es, además, autor de uno de los tebeos más surrealistas que he leído hasta el momento, Como un guante de seda forjado en hierro, en el que el desgraciado protagonista es víctima de escenas en las que se raya lo absurdo, sin llegar a lo imposible: perros sin orificios, sectas feministas que preparan la destrucción de todos los hombres o gurús instalados en baños públicos. El cómic es, además de extraño, muchas veces desagradable, pero también una de las obras más originales que he encontrado hasta la fecha. Clowes es también autor de la serie BolaOcho y de una recopilación de historias cortas llamada Caricatura, que ha salido hace unos meses.

El estilo de Clowes es sincero -a veces tal vez demasiado- y extremadamente realista, tanto que, en muchas ocasiones, los pensamientos de los personajes son también los que nosotros hemos albergado alguna vez. Los sujetos retratados son personas que nos cruzamos cada día por la calle, incluso son imágenes de nosotros mismos en algún momento de nuestras vidas. La única diferencia entre la cara hiperrealista y la surrealista de Clowes son las circunstancias en las que los protagonistas se ven involucrados, aunque, sin embargo, lo realmente importante de las obras de Clowes no son tan sólo las historias, sino el modo en que las cuenta.

por lyra | 06.09.2006 | comentarios (6)


“Él es Lucifer. Nunca pierde.”

Si eres de aquellos que en su día lamentaron una y otra vez haberse terminado la colección “The Sandman” tienes una nueva cita con Vértigo que sin duda no te dejará indiferente.

El señor del Infierno vuelve al papel de la mano de Mike Carey, Peter Gross y otros autores tras estar olvidado por un tiempo en la obra de su creador Neil Gaiman.

Tras ver el gancho que llegaron a tener ciertos personajes creados por Gaiman, Norma no se cruzó de brazos y aprovechó a algunos de ellos para sacar mini-series independientes de Destino, Muerte, Sueño o Lucifer. Sin duda fue un acierto, pues muchos seguidores esperaban ansiosos volver a leer algo de estas carismáticas “entidades”. La colección de Lucifer, al menos lo que aquí ha publicado Norma por el momento, contiene los siguientes títulos:

- Seis cartas sobre la mesa #1, #2

- La casa de las salas sin ventanas #1, #2

- Niños y monstruos #1, #2

- Paraíso

- La divina comedia

- Infierno

- Escarceo con los condenados

Se podría decir que el inicio de esta colección es el final de la de “The Sandman” (en lo que a Lucifer se refiere) así que, si te lo has leído, podrás hacerte una idea de tooodo lo que ahora puede hacer “Estrella Matutina” (sigue leyendo maldito, ¡el artículo no ha terminado y tu tienda de cómics está cerrada!). Si no es así, desde aquí te animo a que lo hagas, ya que disfrutarás más de todo esto si tienes una base sobre la que situar a los personajes, especialmente al protagonista.

La crítica ha resultado ser algo dispar, por un lado las buenas ventas de la serie y las nominaciones a varios premios Eisner dicen mucho a su favor, pero por otro el deseo casi constante de emular a Gaiman ha acarreado algún problema a Carey en cuanto a poca originalidad como guionista. Personalmente, yo no le doy tanta importancia a esto último tratándose de una serie que se desarrolla en el mundo creado por otro autor. Es más, había momentos en los que me alegraba pensar que el guión que estaba leyendo podría ser perfectamente del creador de la serie original.

Desde mi punto de vista “Lucifer” resulta una interesante y en muchos momentos apasionante lectura sobre todo lo que rodea y forma parte de la vida de un personaje tan atractivo y desconocido como el Diablo.

Entre todos los tomos hay algunos que destacan por su guión , como también hay alguno que pasa totalmente desapercibido. En cualquier caso, es una lectura muy recomendable para cualquier amante del universo creado por Neil Gaiman.

por alatar | 05.09.2006 | comentarios (8)


Alatriste

Supongo que como en todas las adaptaciones, cuando uno habla acerca de una película tiene que advertir sobre si ha leído la novela previamente. Yo no la he leído. Me la mandaron en el instituto, pero en uno de mis contados actos de rebeldía contra el sistema decidí no hacerlo. Creo que la insumisión no me ha pasado factura, e incluso me ha venido bien para afrontar esta película con más objetividad. Espero que nadie vislumbre aquí un canto contra la lectura; ¡no lo es, lo juro!

Y dicho esto, a lo importante: la película me ha gustado, aunque me ha decepcionado bastante en un aspecto. Lo mejor de todo es lo que uno ya se espera: la ambientación. El trabajo de fotografía, vestuario y maquillaje es sensacional, y no me cabe duda de que se llevarán de calle los próximos Goya. El trabajo de actores también es muy bueno. Creo que es un lujo contar en una película española con un actor internacional como Viggo Mortensen (aunque estoy seguro de que su forma de hablar causará más de una diferencia). Todos están muy bien, destacando Juan Echanove (Francisco de Quevedo), Javier Cámara (Conde Duque de Olivares) y Eduard Fernández (Sebastián) entre los secundarios.

El problema está en lo que queda: el guión. Precisamente uno de los pilares de cualquier película. No fallan en absoluto los diálogos entre los personajes; lo que se echa de menos es una historia más hilada. Según he leído, la trama de esta película es un resumen de distintos capítulos que en la novela están repartidos por los cinco libros. El resultado es que durante las dos horas y media ocurren muchas pequeñas cosas, pero no ocurre una gran cosa. Disfrutas de lo que ves, pero continuamente te preguntas si en ese momento llegará lo gordo.

En cualquier caso, creo que es de agradecer que el cine español haya apostado por una gran producción. En los tiempos que corren rara vez se sale de historias de barrio y pasatiempos baratos estilo Torrente. Alatriste es un paso importante en el buen camino, en el que hoy lidera con holgura el cine de Amenábar. Me refiero a buenas películas, a las que quedan en el recuerdo por hacer honor a lo que todos llaman séptimo arte.

por etox | 05.09.2006 | comentarios (27)


Engel

He estado un buen rato ante el bloc de notas en blanco sin tener ni idea de con qué empezar. Más tarde he estado otro rato mirando a la estantería para decidirme por el primer cómic/libro del que hablaría. Pero, tras estudiar los pros y los contras de cada espécimen, he decidido dejar los libros para otro día y estrenarme con un juego de rol relativamente nuevo y digno de un primer artículo lyrense aquí en Subesferas, pues tiene una ambientación bastante original. El juego en cuestión se llama Engel y es uno de los mejores descubrimientos que he hecho durante este año.

Engel es una creación europea (alemana concretamente), algo que no se ve frecuentemente en este mundo del rol. La acción se sitúa en una Europa futura neomedieval, resultado de una serie de desastres ecológicos mundiales que han cambiado el clima del planeta y han sumergido gran parte del continente bajo el océano. La población europea ha sido diezmada profundamente varias veces a lo largo de estos desastres, debido a una epidemia (llamada el Gran Baile de San Vito, algo cómico en castellano, debo admitir) que sólo afectaba al sector adulto de la sociedad y hacía que las personas murieran en cuestión de segundos. La tecnología ha desaparecido como consecuencia de las epidemias y los desastres ecológicos, provocando que los supervivientes, los niños, hayan tenido que buscar la manera de persistir en un planeta totalmente cambiado y hostil. Surgen nuevas bestias, insectos enormes como resultado de la mutación genética, y grietas geológicas por las que se elevan gigantescas columnas de fuego.

Es en este momento cuando nace de nuevo la necesidad de una guía tras el caos: la religión. De los restos rescatados de la cultura europea destruida, nace una nueva interpretación de los textos bíblicos y surge una nueva institución, la Iglesia Angélica, producto y a la vez gobernante de las mentes de los que fueron aquellos niños supervivientes al desastre, ahora campesinos, mercaderes, mercenarios o “chatarreros” (nueva nobleza llamada así debido a su interés por recuperar la tecnología perdida). Junto con esta iglesia y las amenazas de la nueva Europa, surgen los Engel, ángeles que se dice han sido enviados por el mismísimo Dios, con el sagrado cometido de defender a la Humanidad del Señor de las Moscas y sus Engendros Oníricos -los insectos monstruosos- y proteger a los pueblos de los Infernos, las columnas de fuego que se multiplican y extienden lentamente por toda la geografía europea.

Los jugadores deberán representar a los Engel, que están divididos en cinco órdenes principales: los Miquelitas, los líderes; los Gabrielitas, los guerreros con espadas flamígeras; los Urielitas, arqueros y exploradoras; los Rafaelitas, sanadores; y los Ramielitas, guardianes del conocimiento. Cada grupo de Engel suele estar formado por, al menos, un integrante de cada orden, y las misiones van desde exterminar un nuevo nido de Engendros Oníricos hasta escoltar pueblos que se alejan de un Inferno, pasando por tareas de espionaje, mensajería o diplomacia con la nobleza reticente a establecer relaciones con la Iglesia Angélica. Debo insistir en que los Engel son, ante todo, fieles servidores de la Iglesia Angélica, así que a los que ya se frotan las manos deseando hacerse un Engel caído debo advertirles de que es una tarea que requiere esfuerzo, pues no es algo fácil y el libro sólo hace una vaga mención al tema.

En cuanto al sistema, en España se ha adoptado el d20, aunque en Alemania debieron de crear un sistema propio para el juego. Sería interesante hacerse con él; nunca está de más probar sistemas nuevos. Os animo a echar una ojeada al libro si lo veis por ahí, pues además, en mi opinión, las ilustraciones merecen bastante la pena. Tenéis un foro en castellano sobre el juego que puede ofreceros algo más de información. Y para los germanófilos y/o germanoparlantes os dejo aquí y aquí unos enlaces a un par de páginas en alemán que, hasta donde mi conocimiento del idioma me permite comprobar, parecen más o menos completas.

por lyra | 05.09.2006 | comentarios (18)


Subesferas

No vamos a empezar con el clásico “¡Hola!” que tanta gente utiliza al inaugurar sus blogs. Incluso preferimos escribir este inútil párrafo reivindicando el derecho a no comenzar con ese famoso saludo.

Qué le vamos a hacer: nos gusta decantarnos y no tenemos término medio. Gracias a eso hay muchas cosas que nos fascinan. De todas ellas queremos hablar en Subesferas. Queremos hablar de libros, cómics, cine, rol, música y muchas otras cosas. Ante todo este no es un blog personal. Es un blog escrito por personas que quieren compartir experiencias y opiniones sobre aficiones comunes.

Por último nos gustaría animaros a comentar. No queremos sentar cátedra (Dios nos libre) con ninguno de nuestros artículos. Queremos discutir todo durante el tiempo que haga falta, y para eso sois imprescindibles. Sentíos libres de dejar vuestra huella.

por etox | 05.09.2006 | comentarios (12)
























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