Me senté en la butaca con la idea de que verÃa una pelÃcula de fantasÃa algo triste. Lo que no sabÃa es que El laberinto del fauno es un auténtico dramón sobre la posguerra e impresentables persiguiendo maquis; una lacrimógena sucesión de injusticias adornada por las apariciones menos frecuentes de hadas, faunos y seres con ojos en las manos.
Con esta introducción se puede suponer que la pelÃcula no me gustó, pero no es asÃ. Lo cierto es que no suelo soportar las pelÃculas que narran tragedias reales porque, asà como evito las pelÃculas asiáticas de terror, no me gusta ir al cine a pasarlo mal. Sin embargo, salà de la sala -aparte de con un nudo en la garganta- admirada por el enfoque que Guillermo del Toro le ha dado a la fantasÃa presente en la pelÃcula. Los seres mágicos no son simpáticos, ni siquiera traviesos o misteriosos: son siniestras criaturas habitantes de un mundo oscuro y antiguo, separado del real sólo por la incredulidad del observador. Los monstruos no son dragones o criaturas peludas de aspecto amigable: sapos gigantes y seres antropomórficos y pellejudos nos transportan al fascinante mundo de la grima mientras nacionales y rojos se matan en el bosque, sin dejarnos respiro entre un mundo y el otro e impidiéndonos discernir cuál es la realidad.
Ofelia, una niña obsesionada por la magia y la fantasÃa, viaja a una casa de campo con su madre, quien está a punto de dar a luz, por orden de su nuevo marido, un capitán del bando nacional que desea que su hijastro nazca donde él se encuentra. Se nos presenta al malo de la pelÃcula con su primera frase: el capitán es un auténtico cafre machista, egoÃsta (y demás -istas asociados) que no dejará de perpetrar salvajadas hasta el final de la pelÃcula. Ofelia se refugia en un mundo mágico al que le introduce un fauno, un arcaico espÃritu de la naturaleza que le revela que ella es la encarnación de la princesa del
mundo subterráneo, que escapó de su reino y perdió su memoria y su derecho a regresar. Ofelia deberá demostrar que es la princesa -lo que acepta encantada y con naturalidad, dadas las circunstancias en las que se encuentra- superando tres pruebas, a cada cual más arriesgada, que trasladan una magia siniestra y desagradable a la casa del capitán. El mundo de fantasÃa presente en el filme no es un mundo lógico y etiquetado: las criaturas tienen un pasado que desconocemos, y sólo la música nos traslada un poco a los tiempos en los que estos personajes eran completos y más reales que la propia guerra civil.
No recomendable para momentos de bajón, El laberinto del fauno consigue, con gran maestrÃa, trasladarnos a la frontera del realismo mágico, al lugar donde fantasÃa y realidad se funden y nos dejan a nosotros la elección de ver lo que es difÃcil de creer. La historia nos dice que la guerra civil fue real, pero el cuento de Ofelia y el fauno es tan real como nacionales y maquis: depende de nosotros decidir si la princesa existió o si fue sólo la fantasÃa de una niña expuesta a la más cruel de las realidades.
por lyra |
15.11.2006 Los seres mágicos, especialmente el fauno, son lo mejor de la pelÃcula (ese ruido de árboles cuando se mueve es genial).
Ayer estuve viendo la pelÃcula y me pareció muy bella. Aunque también muy dura, ya que cosas que suceden en ella,como decÃs, sà que se dieron, desgraciadamente, en la vida real.
Caà a este blog por la página de los premios 20blogs, y qué suerte. Con lo que leà me encantó el sitio, compartimos intereses como las letras y el cine. Six Feet Under es mi serie favorita, Samurai Champloo es uno de los mejores animés que he visto y El Laberinto del Fauno es una pelÃcula hermosa.
También, en producciones de buenÃsima calidad están la miniserie Angels in America y el animé Neon Genesis Evangelion. Mi recomendación a quien esté interesado entre ustedes.
Seré lector constante del blog, de eso no hay duda.
Me alegro de que te guste nuestro trabajo, y hablo por los tres. Evangelion es un clásico al que todavÃa no hemos dedicado ningún artÃculo; y ya es hora, de hecho. Encantada de que te pases por aquÃ.
Pues a mi que Evangelion me parece demasiado paranoia… Aunque tampoco puedo decir mucho porque ahora me he puesto a ver Gantz que… en fin, eso si que es rareza.
Pero encaminandome al tema que se trata sólo puedo decir que “El laberinto del fauno” me encantó. Desde luego no es una peli para niños. No al menos si pretendemos que el niño en cuestión salga traumatizado de la sala de cine. Con tantas hadas y tanto animal mitológico en un principio fui a verla pensando que me iba a encontrar con algo destinado a un público más joven.
Pero no. No sólo nos muestra el maravilloso(que cursi hay que ser para no repetir palabras -.-U) mundo puede-que-imaginario-puede-que-no de Ofelia. En la pelÃcula se nos muestra esa cara más oculta del ser humano que en tiempos de guerra brilla a pesar de su oscuridad. Ese ponzoñoso cúmulo de sentimientos que hacen que el ser humano carezca del derecho de llevar ese adjetivo y se convierta en un ser del que sólo emana odio. Dios, que dramático me pongo.
Bueno, en definitiva, a mi me gusto mucho. Me pareció una historia preciosa (¡¡¡AAARG!!! tengo que dejar de utilizar este tipo de adjetivos.. ). Meto a Guillermo del TOro en el saco de directores que me caen bien (aunque ya lo estaba por Hellboy…).
Saludos ^^.
Me encanta el blog…
pues esta bonito el feuno pero a la ves feo y el otro malo esta orrendo. no nos mande correos si be este comentario. entendio? viejo o vieja? fea o feo??
Lo mejor de la pelÃcula, a parte de la historia en si es su banda sonora. Es una buena pelÃcula y Guillermo del Toro ha sabido unir bien la realidad con en mundo mágico. Es un maestro.
Los personajes fantásticos tienen un diseño realmente bueno, y la estética oscura en general de los escenarios fantásticos me ha encantado.
Estoy de acuerdo contigo, se trata de un drama de posguerra pero no voy a spoilear nada.
Pasándome al “lado real” de la pelÃcula creo que podrÃa ser como cualquier drama de posgurra como bien dices.
Aún asà no me parece una gran pelÃcula, si acaso una filme para entretener, y eso lo consigue.