Joann Sfar es una fuente inagotable de tebeos, aunque no siempre de los que una desearÃa encontrar entre las novedades de las tiendas de cómics -entiéndase La Mazmorra-. Dicha fuente es guionista y dibujante de una serie que conocà hace tiempo, pero que no me atrevà a leer en su momento. El gato del rabino ya va por el cuarto número y es una serie que me ha sorprendido por lo poético de su guión y sus imágenes. El dibujo de Sfar, aunque cambiante, está a la altura de lo que se narra.
La historia comienza con el gato del rabino y de su hija, un animal inteligente y burlón que, tras haberse comido al loro de la casa, ha aprendido a hablar. A partir de ese momento, el gato aprovechará toda ocasión para tratar de poner en aprietos dialécticos a los sabios y religiosos que conoce. Estos embarazosos encuentros hacen que el pacÃfico rabino le prohiba hablar con su hija, la dueña por la que el gato siente una mezcla entre ternura y amor carnal.
El gato del rabino es una serie de discusiones ingeniosas e imágenes que encierran un humor a veces simple y a veces casi mÃstico; una historia de religión que, sin embargo, no se limita a enumerar versÃculos o a retratar ritos religiosos. Los diálogos sobre Dios se entremezclan con historias que van más allá de unas pocas enseñanzas sobre el judaÃsmo, pues en realidad lo que se nos muestra es la propia naturaleza humana. A todos los que bufáis cuando oÃs la palabra “Dios”, os invito a que ignoréis la temática del cómic y probéis a coger cariño al gato escuálido y orejudo del rabino.
por lyra |
13.10.2006
Ay…el Gato del Rabino, genial comic. No es un comic de grandes historias o pasiones, es un comic de personajes afables y agradables, historias tranquilas que transmiten su parsimonia al lector.
No es un comic con un humor de carcajada, pero cuando lo terminas si es verdad que se te queda una sonrisa en los labios.
Buen artÃculo lyra, y buena temática tb /nod